Vivir por turnos: ¿eso es la conciliación?

“¡Atrévete a soñar!

¡Descúbrete!

Sal de tu zona de confort…”

Anuncian cada vez más slogans, más blogs, más servicios de conciliación…

Qué bonito suena, qué ideal y qué gran patraña.

Sí, gran patraña porque las madres nos volvemos locas reinventándonos, formándonos, moviéndonos, haciendo red, auto conociéndonos, explorando territorios desconocidos, y además debemos y queremos cuidar de nuestros hijos, que por cierto, no dejan de ser hijos a los tres años… que parece que cuando el 0-3 termina, también terminen nuestras obligaciones, y señores y señoras, hasta los 18 años los menores están bajo nuestra guarda y custodia, y con la herencia que hemos dejado seguramente hasta los treinta y cinco los tendremos cenando casa, no es por nada….

También debemos hacer todo lo anterior con sonrisa de oreja a oreja, y no nos vayamos a quejar, que antes lo teníamos peor! ¡Que las mujeres trabajaban la tierra y cuidaban de 9 hijos!

Pues miren no, hasta el moño (que por cierto me tuve que cortar por no tener tiempo ni de peinármelo), hasta mi antiguo moño estoy de cumplir y de no llegar a nada.

Resulta, amigos y amigas que aquí, cuando una pareja tiene un hijo, es solo una la que debe reinventarse, y no porque esté de moda, sino porque difícilmente va a poder seguir su vida laboral anterior si además quiere darle amor y horas de calidad a su bebé.

Pero el mundo sigue girando y si pierdes tu cuerda, además de perder tu identidad, también pierdes la sonrisa que te reclaman día tras día con el típico: “uy qué cara de cansada” “uy, estás bien?” “ay, es que antes siempre estabas de risas y ahora siempre te vemos seria”.

¿Y qué queréis?

¿Que botemos de alegría cuando no podemos dormir una noche entera desde hace meses y tenemos que buscarnos la vida para poder montarnos un horario decente e ir a hacer la compra rezando que la tarjeta de crédito no haya llegado a su fin? ¿Queréis que bote de entusiasmo, por el hecho de ser madres y tener una/s criatura/s sanas, cuando tenemos que llevar una una triple vida, la de trabajadora, la de “no trabajadora” y además la de madre?

enfado

Sí, catastrofista parece que esté hoy, pero no, no es catastrofismo, es una realidad que cada vez vivimos más madres.

Una crisis de identidad monumental porque en alguna parte de la película fuimos un momento al baño y perdimos el hilo de la historia y parece que por más que rebobinemos e intentemos centrarnos no logramos nunca llegar a salvo.

En fin, que corroboro, que todo sigue patas arriba, que vivimos en una sociedad de ritmo frenético que no solo no ayuda sino que además pone palos a las ruedas a la mínima que intentamos pivotar.

Una sociedad que premia el desapego, el egocentrismo y criminaliza los brazos y los abrazos.

Y sí, me cargo todos estos estereotipos, y sí, me depilo los pelos de la lengua porque estoy agotada de ver cómo se vende la conciliación.

maters durmiendo

Y dónde está el constructivismo de este post, os preguntaréis, porque de momento parece del todo destructivo, pues bien, un poco más calmada después de haber gritado a diestro y siniestro en sentido literal toda esta parrafada, el constructivismo está entre líneas.

Sí, porque de nada se vale gritar si después no actuamos,

porque la conciliación se puede mirar desde mil prismas diferentes y es que todo es un círculo vicioso y una no sabe por dónde empezar a hacer nada.

La conciliación es un tema político, sí,

un tema educativo, también,

cómo no, también un tema social.

Claro, qué bonito, ahora ve y cámbialo todo,

cuando en realidad la conciliación, en gran parte empieza en el origen de todo, la familia: la mujer y el hombre (o pareja), ahora se llama corresponsabilidad, palabro que mola un rato, pero no es nada más que la familia unida como se ha soñado toda la vida.

Que el padre entre en casa como padre y no como hombre. Que el reparto de roles no sea como el reparto de acciones en una empresa, no, el reparto de roles en una familia no debería pasar por la proporcionalidad en el sentido equitativo, sino por el respeto y por el amor, hacia los hijos y hacia la pareja.

¿Y eso de qué depende?

Pues como buen círculo vicioso, depende de todo lo anterior, pero también depende de la voluntad de todos y de todas, de la confianza que nos tenemos, del amor a los hijos pero también del amor a una vida propia, del amor a sonreír y del amor al cambio.

Aunque por supuesto es mucho más fácil tuitear en contra del sistema y cagarse en todo cada mañana de nuestra atareada vida…

Solo cuando la familia se crea, por fin, que tiene el derecho de estar unida, y no de vivir por turnos, podremos empezar a exigir más arriba e ir más allá.

. . . . . . . . . . . . . . . . .

cris-maters

Cris Moe

Asesora de maternidad, coach, blogger y empresaria. Activista del respeto y la conciliación. De mis hijos aprendo cada día y re-evoluciono mi vida y mi ser.

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2 Comments
  • Celeste Colombo

    12 julio, 2016 at 10:18 Responder

    Hola Cris!

    Aplaudo tu post y estoy totalmente de acuerdo en todo lo que decís y de la moto que quieren vendernos con una palabra del todo vacía como es conciliación!

    Me hizo reir mucho lo de la frase de ” Sal de tu zona de confort”! Que confort!!! Jejeje
    Aferrarse a un trabajo que sólo te da migrañas y te esclaviza por miedo a no conseguir otra cosa, porque ya sabés que cuando te convertís en mamá pasás a ser un ciudadano de segunda poco más que una apestada, no es nada confortable…

    El vivir por turnos y hacer virguerías para llegar a “todo”, (que en mi mundo “todo” era estar comidos, limpios y medio ordenados) casi se carga mi matrimonio, y ahora que di el gran paso de “atreverme a soñar” porque no aguantaba más que otros criaran a mi hija y yo la tuviera que ver a ratitos o en videos y fotos del whatssap me encuentro acongojada y acojonada por si no me pasa a mí eso de “reinventarme” o de tener la gran suerte de que me vean con otros ojos, y de que se den cuenta que desde que soy mamá soy mucho mejor persona, más centrada, madura, coherente y sabia!

    Yo me creí que tengo derecho a tener una familia unida, espero llegar más arriba y más allá!!!

    Un saludo!

  • Anna P Roman

    12 julio, 2016 at 21:04 Responder

    Muy buenas tus reflexiones… Grandes verdades las que comentas… Gracias.

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